Código Penal

Según un artículo de opinión publicado hoy miércoles, 29 de enero de 2020, por Luis Díez Ripollés bajo el título de “Las penas de nuestro Código Penal”, España es el país de Europa y posiblemente del resto del mundo con la tasa más baja de criminalidad. Sin embargo, es muy riguroso en especial con las penas de prisión impuestas en muy diversos delitos, lo que obliga a la mejora contra la persecución de algunos de ellos y que ya fue abordada en 1995 con penas sustitutorias de multas en lugar de prisión.

Llegados a este punto, yo me pregunto: ¿Compadecer al delincuente y eximirlo de penas tan graves como la de prisión solucionaría el siguiente ejemplo que pondré más adelante?

Todos sabemos que un robo (¿hurto?) inferior a cuatrocientos euros no es cantidad suficiente como para entrar en prisión, sin embargo, ello no es excusa como para que en determinados casos pudiera considerarse un delito muy grave, sobre todo si la víctima en cuestión, por poner sólo un ejemplo, fuera un pensionista que sólo dispone de esa exigua cantidad para pasar el mes y pagar sus perentorias necesidades. Como culpables, sí lo somos, pero como víctimas no todos somos iguales ante la Ley, aunque la Ley parece tratar a todos por igual.

No es cierto. No es lo mismo ni tan grave despojar, por sólo poner un ejemplo entre muchos, al señor Amancio Prada de cuatrocientos euros que al pensionista mencionado algo más arriba que es de lo único que dispone para subsistir mensualmente. Es decir, el límite podría estar también condicionado por la capacidad adquisitiva de la víctima. Sería más razonable.

Por lo tanto, el delincuente tendría que ser tratado y juzgado no en función de la mínima cantidad sustraída que contempla la Ley, sino en virtud de lo que supone para la víctima y su subsistencia esos cuatrocientos euros que se establece como límite para considerarse un delito mayor susceptible incluso de prisión.

Ahora bien, si la Ley ya tiene mecanismos suficientes como para juzgar a delincuentes menores, la justicia en ocasiones se ve incapaz en la persecución del responsable del delito por lo que si alguien con la suficiente habilidad y suerte lograse sustraer a diario cuatrocientos euros de algún modo y de algún lado, no cabe duda de que en un corto periodo de tiempo podría llegar a alcanzar una considerable suma de dinero semejante, por sólo poner un ejemplo entre muchos, a la que posee el mismísimo señor Amancio Prada.

Pero doctores tiene también la Ley, no sólo la Iglesia.

zoilolobo@gmail.com

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