Estratégias políticas

¿Cuándo se volverá a repetir la foto?./ lamoncloa.gob.es.

La desazón que estos últimos días ha venido padeciendo en materia política el electorado español ante un inminente nuevo encuentro con las urnas se ha visto generosamente paliada por las alegrías despertadas que con sus nuevos triunfos nos han traído a España Rafael Nadal, en tenis, desde USA y la selección española de baloncesto desde China, respectivamente.

No cabe duda de que el pundonor, el amor propio, el esfuerzo, la cohesión y el trabajo bien hecho por nuestros y nuestras deportistas han sido el acicate de los logros conseguidos para beneficio del deporte español en los últimos tiempos. No puede decirse lo mismo de nuestros políticos, quienes se encuentran muy lejos aún de poder competir con sus colegas europeos en eficacia parlamentaria, sin ni siquiera sonrojarse ante el ridículo que comporta sufrir unas nuevas elecciones en tales condiciones de acuciante ingobernabilidad que sufre el país.

Parece mentira que Pedro Sánchez, mientras fue jugador de baloncesto, no haya tenido oportunidad de haber aprendido de las tácticas sugeridas en su momento por su entrenador durante los tiempos muertos empleados cuando las cosas se ponían difíciles en la “pintura”. Es una lástima que en política no haya podido poner en práctica tales estrategias deportivas que a buen seguro hubieran tenido notable éxito.

En cuanto a Pablo Iglesias se refiere, parece de una gran incongruencia política el hecho relevante de que un republicano, tal como él afirma ser, se vea en la imperiosa obligación de solicitar del Rey una mediación formal para tratar de convencer a Sánchez de que se avenga, por el bien de España, a una coalición con su partido, sin ni siquiera pensar en que Felipe VI pudiera pedir también, por su real gestión, algo a cambio como, por ejemplo, la de que Unidas Podemos jamás ponga objeción alguna a su presencia y la de sus sucesores como representantes de manera indefinida en el contexto de una monarquía parlamentaria tal y como se refleja en la constitución española.

Por pedir que no sea. ¿Sería capaz Iglesias de renunciar a su moral republicana a cambio de alguna silla ministerial en el seno de un futuro Gobierno de coalición?

Desgraciadamente, la codicia de la que ayer hacíamos mención podría beneficiar a ambas partes o ¿Se trata simplemente de estrategia política?

zoilolobo@gmail.com

  • Realmente, el sr. Sánchez no parace muy buen estratéga, como tampoco lo parecen sus contrincantes; además de no saber jugar «en equipo» ni perder para ganar….., etc.; en fin, éstos son los políticos que tenemos….
    De acuerdo, como casi siempre con el amigo Zoilo, a quien por cierto, quiero felicitar además, por los excelentes videos fotográficos acompañados de una no menos estupenda y original música, con que nos deleita en las últimas semanas.
    Esperamos el próximo. Gracias. saludos cordiales.

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