Exhumación y humor político

Tal vez, si tratáramos de abordar el tema de la exhumación de Franco sin tanta trascendencia como la que hoy nos ocupa, podríamos darnos perfecta cuenta de que lo que en el fondo se pretende conseguir con ello no es sólo el traslado del cuerpo del difunto general a cualquier otro lugar del que su propia familia en principio rechaza, sino que la verdadera y única intención de esta decisión ya tomada es otra bien distinta y de la que hablaremos algo más adelante.

El nacional catolicismo que España hubo de padecer por la fuerza durante su dilatada dictadura además de la connivencia con las instituciones religiosas católicas de la época pussieron de manifiesto, siempre según su propia doctrina, que el Caudillo se bastó él solo para reprimir el anticlericalismo que los comunistas pretendían instaurar en España y establecer en su territorio una peligrosa política socialista de la que todos, tarde o temprano, nos hubiéramos tenido que arrepentir. La iglesia católica española se lo agradecería más tarde de muy distintas maneras; entre ellas, ser recibido bajo palio, por la gracia de Dios, en las distintas diócesis visitadas de las por entonces distintas regiones que componían el conjunto de La Patria, en profundo agradecimiento por la cruzada librada contra el infiel al frente de sus gloriosos ejércitos.

Ver ilustraciónhttps://www.flickr.com/photos/kioscoinsular/29504725327/in/dateposted-public/

También, de todos es sabido de la profunda religiosidad de don. Francisco Franco y de doña Carmen Polo quienes no faltaban, ni un solo domingo y fiestas de guardar, entre otros actos religiosos, a escuchar misa solemnemente.

De modo que el bienhechor de la Santa Madre Iglesia, supuestamente enterrado en el Valle de los Caídos, merced a esa profunda religiosidad que tanto llamaba la atención de todos los españoles ha conseguido despertar la inquietud siempre existente de haberse podido obrar un milagro aún desconocido por todos, mediante el cual el Caudillo haya podido resucitar recientemente de su largo cautiverio subterráneo para reencarnarse de nuevo en uno cualquiera de esos generales suyos en la reserva, cuyo reciente manifiesto en favor de la no exhumación del dictador habría podido despertar en las autoridades competentes ciertas dudas razonables en cuanto a su nuevo paradero.

zoilolobo@gmail.com

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