La cita previa

Nadie está convencido de la abstención que Pedro Sánchez está mendigando a diario

El rey Felipe VI recibe al presidente en funciones Pedro Sánchez en Marivent./lamoncloa.gob.es

Si Sánchez no lo remedia, el próximo 23 de septiembre podrían disolverse las Cortes a pesar de la recomendación manifestada por Felipe VI para que los responsables hagan lo posible por formar un gobierno que logre sacar al país de este inmovilismo político en el que se encuentra inmerso. La apatía general mostrada por Sánchez e Iglesias no conduce por el momento a ningún sitio. La desconfianza mutua en la manera de llegar a un acuerdo de coalición que satisfaga a las dos partes se encuentra atrincherada, aunque bien es cierto que con provisiones todavía suficientes como para soportar unas nuevas elecciones que, por lo que se prevé y a tenor de algunas encuestas, darían como ganador al PSOE.

¿Pero de ser así, ganarían acaso los socialistas por mayoría? Esta es, precisamente, la pregunta que se formulan todos aquellos implicados en unas nuevas elecciones porque, de ocurrir lo contrario, podríamos encontrarnos otra vez en una situación similar a la actual.

Nadie está convencido de la abstención que Pedro Sánchez está mendigando a diario a las puertas de las sedes del PP y Cs, respectivamente, tratando de salir airoso de una encerrona en la que además reclama, por si fuera poco, el apoyo incondicional de Unidas Podemos, quienes continúan recelando de las verdaderas intenciones, por el momento ocultas, que mueven el auténtico interés del PSOE.

Esta desconfianza mutua entre PSOE y Unidas Podemos de la que hacía alusión al principio está basada en el probable impacto que produciría en los poderes económicos y empresariales del país la sólida presencia de unos supuestos advenedizos, dispuestos a consolidar con su presencia activa y sin experiencia alguna un gobierno de coalición en favor de las clases más populares y en el supuesto detrimento, según la patronal, de la favorable economía de mercado por la que atravesamos y de la que ahora, al parecer, también disfrutamos.

De momento, ya empezamos mal. Con casi una hora de retraso ha llegado Sánchez a la cita previamente acordada con Felipe VI. Cita para tratar de la formación de un gobierno estable, aunque basado, como mal menor, en una desconfianza mutua que al fin y a la postre garantice, mejor que nada, las necesidades básicas que afronta, hoy por hoy, la sociedad española en general.

Sin embargo, no habríamos de pecar de optimismo y creer que en última instancia quedará resuelto el problema porque la gran incógnita, aún está por despejar.

¡Paciencia!

zoilolobo@gmail.com

leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.