La Fiscal General del Estado

¿Por qué Dolores Delgado no ha de ser imparcial en el desempeño de sus funciones?

¿Si entre varios candidatos disponibles y de las mismas características profesionales para ocupar la plaza de Fiscal General del Estado se da la circunstancia de que uno de ellos es además afín a las tesis políticas del PSOE, que dificultad entraña para que no sea elegido para el cargo?

Ministros tiene la Iglesia. Y esos mismos ministros del poder judicial al igual que los partidos de la oposición han puesto el grito en el cielo con razones que pueden ser muy discutibles, pero que al fin y al cabo se encuentran dentro del ordenamiento jurídico que establece la ley y que permite que un partido en el poder, como ya hicieran otros en su momento, elija a quién más le conviene para tal cometido. Se comprende que no debería ser de ese modo y no tratar de interferir en lo que entendemos que tendría que ser la independencia del poder judicial de la que, de boca para afuera, presumimos todos cuando nos conviene. Hay quién afirma que la ley no lo establece de facto sino que queda al albur del resultado de una necesidad aparentemente indispensable para cualquier partido en el poder. En este caso el PSOE.

No soy jurista y no me encuentro a la altura de las circunstancias como para emitir un juicio imparcial sobre tan espinoso asunto y que arroja unos resultados de opinión en la clase política de muy dudosa consideración estratégica que tanto atañen al PSOE. No olvidemos el reto con el que Esquerra Republicana desafía al gobierno de Sánchez y lo que puede suponer de ventajoso contar con un aliado de tal envergadura en el seno de la Fiscalía General del Estado para tratar de equilibrar con su mediación, si ésta fuera necesaria, la extravagante mesa de negociación ya montada para abordar el llamado “conflicto catalán”.

Una cosa bien distinta es que la exministra Dolores Delgado no reúna las condiciones necesarias ni la suficiente independencia jurídica como para acceder a un cargo de tamaña responsabilidad, si bien es cierto que el PSOE, para su inesperado nombramiento, se ha valido de un procedimiento que permite la ley y que en este caso le ampara su escandaloso nombramiento, pero esa supuesta ineficacia en el desempeño de sus funciones de la recién nombrada Fiscal General del Estado, a día de hoy, aún no ha sido probada.

¿Por qué Dolores Delgado no ha de ser imparcial en el desempeño de sus funciones? ¿Sólo porque es simpatizante socialista y en cuyo partico ha militado como independiente? ¿Acaso el resto de magistrados carecen todos de afiliación política?

Desde el punto de vista ético-constitucional no parece a todas luces que el nombramiento de la nueva Fiscal General del Estado haya sido un acierto político aceptado de buena gana por magistrados y oposición, pero hasta que este tipo de nominaciones no estén regulados o sujetos a una Ley excepcional, la independencia judicial, por muy buena voluntad que pongan los elegidos para el cargo, siempre estará en entredicho y sujeta a todo tipo de maledicencias como las vertidas estos días contra el PSOE por todos los sectores de la sociedad civil española.

zoilolobo@gmail.com

7 Comments

  • Rosa:
    Esta invitación suya ya la había leído y escuchado en su día. ¿Que me quiere decir con ello?

  • Sobre las tesis políticas afines al PSOE, nada.

    Sobre si es «digna» de ocupar ese puesto, basta escucharla. Suponiendo que todo esto sea cierto ella se ha descalificado solita.

  • Me parece un auténtico disparate. Una persona que ha sido ministra y es diputada en activo de un partido político NO PUEDE SER FISCAL GENERAL DEL ESTADO, por lo menos hasta que no pasen unos años.
    ¿Dónde está la separación de poderes? En el WC.
    ¿Dónde está el vicepresidente que criticaba las salidas de los políticos a otras instituciones o empresas? Aquello tan cacareado y que pusieron de moda de las puertas giratorias.

    NO, ESA SEÑORA NO DEBE SER FISCAL GENERAL DEL ESTADO.

  • Sr. Tomás:
    Si es nombrada Fiscal General del Estado es porque, de momento, la ley lo permite. Si no, no podría ¿No le parece?.
    Que «estéticamente» no sería oportuno, lo admito, pero nadie le puede negar su derecho a aceptat el cargo. Es como si estuviera que esperar cuatro años para tener una posibilidad que resultaría, a lo mejor remota, porque estoy seguro de que ningún otro partido que sustituyera al de Sánchez, tendría la voluntad de nombrarla.

  • Vamos a ver Don Zoilo, la mujer del César no solo debe ser decente sino también aparentarlo. Que lo permita la ley no hace que sea ético que una señora, por muy capaz que sea, que hasta anteayer era ministra y diputada ocupe un cargo de tal relevancia.
    Vamos a imaginar, si le parece bien, un caso futbolístico.

    Un entrenador o jugador del Real Madrid se hace arbitro (suponiendo que pueda serlo). Le asignan el partido Barcelona vs Bilbao. ¿De verdad cree que ambos clubes permanecerían callados? Por muy justas que sean sus decisiones siempre estarán bajo la lupa o la sospecha de ambos rivales.

    En suma, hay muchas personas preparadísimas para ocupar el cargo. ¿Por qué complicarse la vida y no ser más honesto?

  • Sr.Tomás:
    El símil futbolístico que Vd. me plantea solo desmuestra dos cosas.
    1ª Que el árbitro no es responsable de su nombramiento por la Federación de fútbol como de su propio Colegio
    2ªQue los responsables de sus opiniones post-partido serán siempre las distintas aficiones, tanto del Barça como del Bilbao.
    Máxime cuando el árbitro ha pitado de manera correcta y, encima, apoyado por el VAR.
    No se me ocurre otra cosa que decir; quizás es no entienda mucho de fútbol

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