Manadas

Dejémonos de sustituir el vocablo en plural de violadores para convertirlo en Manadas

No deben cambiarse los términos, violadores en grupo no son manadas...son Violadores.

A fuerza de tanto insistir, muchos medios de comunicación han terminado por otorgar definitivamente carta de naturaleza al vocablo “Manada” convirtiéndolo, -como si se tratara de una marca comercial registrada con cientos de franquicias a todo lo largo y ancho de nuestra geografía española-, en un eufemismo lejos de alcanzar a descubrir lo que realmente se oculta tras de él y que no es otra cosa que los delitos de violación del que se les acusa a muchos.

Dejémonos pues de sustituir el vocablo en plural de violadores para convertirlo en Manadas: como la manada de San Fermín, la manada de Alicante y las manadas de muchas otras localidades españolas que se distinguen por el delito de abuso, agresión y violación de muchas mujeres en absoluta inferioridad de condiciones.

El diccionario de la RAE contempla tres distintas acepciones sobre el término Manada que nos atañe:

Primero: Rebaño pequeño de ganado que está al cuidado de un pastor.

Segundo: Conjunto de ciertos animales de una misma especie que andan reunidos.

Tercero: Cuadrilla o pelotón de gente.

Hay que tener en cuenta que en el seno de cada uno de los ejemplos puedan encontrarse también hembras por lo que una manada no necesariamente tiene que estar formada por miembros de un mismo sexo, sino que además puede ser mixta. Sin embargo, la característica fundamental de cualquier manada no es precisamente la de copular en grupo con cualquier hembra de su especie. Para ganarse los favores de una determinada hembra, los machos en cuestión habrán de competir entre ellos y sólo el ganador será el beneficiario de tales favores. El resto de competidores, aun encontrándose dentro de la manada, tendrán que esperar tiempos mejores para su apareamiento con el consentimiento expreso de la hembra.

Kiosco Insular. El Magazine de Canarias

Sólo en el tercero de los casos, el de la cuadrilla o pelotón de gente, y en esto nos diferenciamos del resto del reino animal, subyace en algunos determinados individuos la voluntad expresa de la posesión indiscriminada por la fuerza, sin razón aparente que lo justifique. Bien sea en solitario o en grupo. Pero, en cualquier caso, no se trata de una característica general de una manada, sino de la característica desafortunada de ciertos humanos para con las  mujeres. Y a este tipo de individuos se les conoce con el nombre de violadores, independientemente de que actúen en solitario o en grupo.

zoilolobo@gmail.com

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