Perdónalos Señor

¡Perdónalos Señor porque no saben lo que hacen!

¿A qué se refería Jesús con estas palabras que pronunció en la cruz?  Parece que con ellas perdona sólo a los que ignoran las causas de sus actos o no son responsables de ellos. Con esta frase pronunciada con una caridad heroica, Jesús nos enseña a perdonar.

Tanto el sr. Rato como muchos otros de los implicados del PP en los numerosos delitos cometidos contra la hacienda pública así como el resto de delincuentes comunes que han violado, han asesinado, han extorsionado, etc., no lo hicieron precisamente porque en realidad ignoraban o no eran responsables de las causas de sus actos, sino a sabiendas de que actuaban no sólo contra la Ley y el Código Penal sino además en contra las más elementales normas de la ética y la moral cristiana. Y señalo lo de moral cristiana porque en la mayoría de los casos, sobre todo en los de corrupción, malversación de fondos públicos, cohecho, prevaricación, etc., etc., tales delitos han sido llevados a cabo a propósito por probados católicos practicantes, pertenecientes todos ellos a aquellos partidos políticos que de manera preeminente continúan ligados todavía en materia religiosa a los estamentos más conservadores de la Iglesia Católica.

Por ello de nada sirve ahora la hipocresía con la que el sr. Rato, a un paso de entrar en prisión por un periodo de cuatro años, haya conseguido  reunir a un nutrido grupo de periodistas para manifestar a través de los distintos medios de comunicación que representan su más sincero arrepentimiento y solicitar además el perdón de todos y cada uno de los españoles a los que casi nadie hoy se suma, por cuanto él como tantos otros fueron, por su probada condición profesional, plenamente conscientes de que sus distintas actividades se encontraban totalmente fuera de la ley y por lo tanto delictivas.

De modo que solicitar perdón a estás alturas está de por demás; lo que significa que el amor propio del sr. Rato, en este caso, no se encuentra a la altura deseada de un político corrupto al que se le concedió en su día una categoría que se encontraba muy lejos y fuera del lugar que le correspondía por cuanto toda su gestión mientras fue ministro, vicepresidente del gobierno, director gerente del Fondo Monetario Internacional, consejero asesor para Latinoamérica y Europa de Telefónica, así como presidente de Bankia, sólo le valió para amasar rápidamente una inmensa fortuna a costa de los contribuyentes y por la que todos los españoles, según él, deberíamos ahora concederle el perdón que en realidad nunca ha merecido.

Aquellos muchos ciudadanos que directamente padecieron en su economía y patrimonio los distintos delitos probados y cometidos por Rodrigo Rato hoy se lamentan amargamente y se atreven con la siguiente frase lapidaria que al menos les provoca consuelo: ¡Ojalá se pudra en la cárcel!

zoilolobo@gmail.com

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2 Comments

  • Cada día leo vuestro diario online, hago una batida por los distintos medios de Canarias y me encontré con éste. Es la primera vez que mando comentario y no se si lo publicareis. No lo hago para entrar en debates, puesto que veo que este señor que ha escrito el artículo le gusta agradecer o criticar lo que se comenta. Yo no entraré a conversar, como digo solamente diré qué pienso.
    No me gusta que iguale los delitos de corrupción política, con violaciones, extorsiones y demás delitos, todos ellos deleznables.
    Mucho menos me gusta que diga que la mayoría de estos delincuentes son cristianos. Me parece que no valora usted lo que sale de su pluma.
    Critica usted a un político que ha pedido disculpas, a buenas horas, por los delitos cometidos. Hace especial mención al partido que perteneció olvidando que dentro del choriceo nacional hay políticos de todos los colores y tendencias. Cargar exclusivamente contra uno le convierte a usted en sectario.
    Por último, sentenciar con la pudrición en la cárcel me resulta bastante chocante y muy desagradable, ninguno de nosotros está libre de terminar en una prisión, justa o injustamente. Ese deseo no es lo más adecuado, mucho menos cuando se entiende que una persona es de un nivel cultural elevado.
    Por último y parafraseando al aludido Jesucristo: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra” Parece que hay algunos que creen estarlo.

  • Efectivamente Sr. Jorge; en todos los partidos existe el choriceo nacional pero yo me refiero a este en concreto porque es uno de sus políticos el que pide ahora perdón. Aquellos que no lo han pedido es porque supongo que asumen su culpa y condena aunque seguramente no son tan hipócritas.

    Yo personalmente no deseo que se pudran en la cárcel; sólo manifiesto que a muchos perjudicados por él les he escuchado maldecir con esta sentencia extrema. Le diré además que yo sí estoy libre de pecado aunque no sea creyente y por consiguiente. -según manifestó Jesucristo-, podría arrojar la primera piedra cuando se me antoje pero ya está la Justicia para eso.

    En cualquier caso, muchas gracias por su punto de vista que no reprocho en absoluto.
    Atentamente. Zoilo López

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