Siempre la derecha

El Delcy Gate. Ávalos y la derecha.

La derecha, sin cejar en su empeño, mantiene todavía asido entre sus fauces el robusto corpachón del ministro Ábalos, del que ahora un juez, a instancias del PP, se preocupa en saber si la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el consentimiento del titular de transportes, llegó a cruzar o no esa línea invisible que separa a España del resto del mundo. Esa supuesta violación de la frontera no es precisamente lo que le preocupa a Vox, ni al PP y, mucho menos a Ciudadanos. Lo que realmente espera la oposición de su señoría es que el ministro de transportes sea desposeído de su acta de diputado y caiga sobre él todo el descrédito que supone haber permitido, supuestamente, a la mencionada Delcy, pisar suelo de la comunidad europea de la que España es miembro.

Mientras tanto, Inés Arrimadas, continúa arrastrándose y sin dignidad alguna por los pasillos encerados del congreso tras los pasos de PP y Vox para tratar no sólo ya de llevar a cabo una coalición de conveniencia para hacerse fuertes en Galicia, Cataluña y Euskadi, sino para intentar mantener a salvo a su propio partido de la debacle que según todos los augurios le espera en las próximas elecciones a las que, antes o después, deba concurrir. En Galicia no aceptan su concurso, habida cuenta de la mayoría con la que cuenta el PP en aquellas latitudes. Sin embargo, ya se han puesto de acuerdo en hacerlo en Cataluña, donde Ciudadanos ganó en las últimas elecciones y también en la plaza más difícil de todas, Euskadi

Ese rancio abolengo del que presumen algunos representantes de la derecha española como puedan ser Cayetana Álvarez de Toledo, Rocío Monasterio y su cónyuge Iván Espinosa de los Monteros, parece estar, por lo menos, incubado en tierras de aquellas ya lejanas colonias de ultramar donde sus bisabuelos o tatarabuelos se erigieran en ricos terratenientes al fragor de los muchos ingenios azucareros de Cuba y bautizados en su día con el delicioso aroma del ron de caña que circulaba por aquellas otras destilerías de su propiedad en la isla, para acabar luego en las estanterías de madera noble de caoba en los numerosos hoteles, bares y cabarets de la vieja Habana de la que se jactaba el dictador Batista mucho tiempo después de aquella colonización hispana, a cuyos distinguidos próceres se les otorgaban títulos nobiliarios, blasones conteniendo emblemas y lemas que entonces representaban de forma simbólica a la nación española. Los simplemente denominados indianos  regresarían mucho más tarde con los beneficios de sus prósperos negocios para asentarse de nuevo en las tierras que les vieron nacer: Galicia, Canarias, Cataluña, Andalucía, etc.

Por su parte, los ancestros de Cayetana Álvarez de Toledo, habrían tenido que luchar a brazo partido contra el indio malón en la inmensidad de la pampa argentina. A caballo, boleadoras en mano y quizá un machete de un solo filo como única arma para defender unas tierras que, como casi siempre, no les pertenecían, pero de las que, con el tiempo, obtendrían un copioso fruto con el que se habrían enriquecido al paso de los años y con el que disfrutarían de él una vez de nuevo asentados en territorio español.

Y de pronto, las bisnietas o tataranietas de aquellos “ilustres” colonos de ultramar se encuentran en la España de hoy bajo el nombre, una de Rocío Monasterio “La Cubana” y Cayetana Álvarez de Toledo, la otra, “La Argentina”, empeñadas ambas en enseñarnos como se deben hacer hoy las cosas en el seno de una democracia perfectamente asentada desde hace ya muchísimo tiempo.

zoilolobo@gmail.com

3 Comments

  • Correcciones y corrección
    Que le quede claro que no me considero una mujer de “derechas”, jamás he votado por los populares o Vox. Tampoco por ningún partido nacionalista que no dejan de ser partidos ultraconservadores, o sea la derecha más rancia. Dicho esto agrego:

    La función de la derecha hoy por hoy en el Congreso de los Diputados, Senado y demás estamentos estatales es el de ejercer su función fiscalizadora sobre lo que hace un gobierno que, por otra parte está bastante influenciado por políticas poco claras.
    Me parece un absoluto disparate lo pasado en el aeropuerto de Barajas. Sí tan seguro está el doctor fraude y el tornillo (o era tuerca?) de lo acaecido en el aeródromo deberían poner luz y taquígrafos. No se si a usted le gustará pero a mi no me hace ni fisco de gracia que la narcotraficante (según la UE) se pasee a sus anchas por territorio español. El ministro Ávalos la cagó y con su cuerpo ya se puede suponer cómo fue la cagada. Usted, señor Zoilo, en lugar de exigir que se investigue hasta el final justifica las peregrinas excusas del gobierno que nos está tocando sufrir, cuando le llegue el palo en el IRPF, por ejemplo, no se queje.

    Decir que la señora Arrimadas continúa arrastrándose y sin dignidad es como poco, un despropósito y un lenguaje poco adecuado para un caballero. El hecho que sea política no le da autoridad para desprestigiar de esa manera un comportamiento.

    Usted critica siempre a Monasterio y su marido, pero no lo hace del nepotismo brutal que se ha instalado en el gobierno. La señora de Galapagar y su ínclito esposo por ejemplo. Llamar a Monasterio y Álvarez de Toledo La Cubana y la Argentina dicen muy poco y mal, todos critican a la arquitecta que no lo era (Monasterio) pero solamente unos pocos hablan del copia y pega de Sánchez. No me gustan los calificativos, no me gusta que a un canario o andaluz residente en la Comunidad Autónoma de Cataluña lo llamen el charnego, o si esta persona se siente español sea un butifler…o como se diga.

    Me parece que ha sacado la pata del banco, señor Zoilo. Qué pena.

    Rosa.

  • La libertad de expresión me permite unas metáforas que Vd. no es capaz de detectar. En cuanto a que Vd. no es de derechas, cosa que me importa poco, si que, leyéndola, agradezco que no lo sea porque de haberlo sido, la que me hubiera caído encima hubiera sido monumental. Otro día hablaré del gobierno, pero cuando los jueces prueben lo que Vd. de momento sospecha.

  • La verdad es que no veo dónde está la metáfora. Probablemente encuentro alguna figura literaria similar al sarcasmo e incluso a la antífrasis. Pero ya se verá.

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