Virus y política

Esta vez he salido muy maltrecho de, al parecer y según los médicos, un virus que me ha producido una fiebre muy alta y debido a la cual he tenido que permanecer en cama durante algunos días, aunque durante mi convalecencia he tenido tiempo más que suficiente como para haber tenido la oportunidad de enterarme de que, merced a las condenas dictadas por los tribunales a los miembros socialistas implicados en los ERE, el PSOE pueden empezar desde ahora a presumir de la transparencia que otros partidos le exigían en seno del suyo propio. Las penas han sido diversas y no nos vamos a extender en ellas, excepto criticar el hecho de que no son menos graves por la circunstancia de que ninguno de los implicados haya podido quedarse, ni siquiera, con un euro, aunque tampoco sí más de uno se lo haya podido gastar en todo aquello que le apetecía y que al parecer se encontraba muy por encima de su status no solamente social sino también político.

Esquerra Republicana parece estar dispuesta a facilitar la creación de un nuevo gobierno presidido por Sánchez si éste se aviniera a concederles la oportunidad de crear una mesa de negociación que definitivamente decida su apoyo. El problema no sería la creación de esa mesa sino los términos en que los independentistas puedan basar su estrategia política tendente a resolver el conflicto catalán sin que los socialistas lo confundan con un tema de simple convivencia, como tantas veces ha venido declarando Pedro Sánchez en sus apariciones ante los medios.

La derecha española en general no debería sorprenderse de esta aparente debilidad de Sánchez en dejarse querer por Esquerra pues tiempo le ha sobrado para que, según sus propios intereses, esto estuviera muy lejos de ocurrir si, entre otras cosas, hubieran facilitado con la abstención de todos ellos, la creación de un gobierno sin tantos de sus peligrosos enemigos pujando hoy por formar parte de él.

Así parecen estar las cosas mientras me recupero de este ataque vírico por el que he tenido que pasar estos últimos días, pero peor hubiera sido si además de eso no se vislumbrara en el horizonte la creación de un nuevo gobierno que nos saque de este atolladero en el que llevamos inmersos tanto tiempo y sin vías de solución inmediata, como no sea el de coger el toro por los cuernos y abordar dos temas que parecen ser fundamentales para el sector de la izquierda socialista: los impuestos a las rentas más altas y la solución al problema que plantea Cataluña cara al futuro. Ya sabemos que frente a estas dos premisas existen también dos serias dificultades: por un lado, la patronal y su vértice económico y por el otro, la estrecha facilidad que los independentistas catalanes le conceden a Sánchez en mantenerse fieles al compromiso de su futuro dentro del marco de la Constitución. Esquerra Republicana, al parecer, se las promete felices porque Pedro Sánchez habrá de taponar esa vía de agua que se ha abierto en el casco de su partido haciendo uso de lo único que por ahora tiene a mano: las prerrogativas de Rufián.

zoilololobo@gmail

  • Ufff!!! Pues si que está liada la cosa.
    Gracias Zoilo, a menudo tus artículos me aclaran bastante el panorama. Saludos

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