El chacachá del tren

Se necesita tener la cara como el hormigón armado. Las noticias se propagan en Europa de manera distinta que en España. Resulta que, la niña climática, rumbo a su casa, se hizo una foto propagandística para sus seguidores. Decía la niña: “Viajando en trenes abarrotados a través de Alemania en mi vuelta a casa”. Todo muy bucólico, progre, maravilloso. Pues los responsables de prensa de la empresa de ferrocarriles alemana en la que viajaba la niña respondió: ¡Gracias por apoyarnos en la lucha contra el cambio climático! Nos alegramos de que hayas viajado con nosotros el sábado en el ICE 74 y con energía 100% verde. Hubiera estado mejor si también hubieras dicho lo amable y competente que te atendió nuestro equipo en tu asiento de primera clase». El populismo chancletero tiene esas contradicciones. El ecologista que se queja de las antenas de telefonía y la contaminación pero, tiene un 4×4 y su móvil a la cintura y despotricando por la falta de cobertura. El presidente guapo que va dejando su huella de carbono por su Falcon, pero eso sí, va a la Cumbre del Cambio Climático en un coche eléctrico. Los asistentes a esa misma cumbre en el aeropuerto de Barajas a tomar su vuelo en Clase Bussines. Pero bueno, ¿Qué se han creído todo este montón de comedores de croquetas y tapas de tortilla en Ifema? … Sí, todos somos tontos.- Confucio.

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