Cada pueblo tiene lo que se merece

Muchos van a la universidad, pero lo que la Naturaleza no da, Salamanca no presta.
Muchos van a la universidad, pero lo que la Naturaleza no da, Salamanca no presta.
  • El conformismo no se resuelve con la llegada de partidos supuestamente revolucionarios

“Egsgpaña”, como diría José Bono, es un país de mear y no echar gota. Inmersos como estamos en una crisis continua seguimos pendientes de zarandajas que nos distraen de lo verdaderamente importante.

El principal problema de nuestra Crisis –la pongo así porque es mayúscula– no es el euro, el paro o los alemanes. Nuestra situación actual es el resultado de tres décadas de conformismo y que no se solucionará con medidas de partidos revolucionarios.

España ha llegado aquí gracias a una cadena que empieza en el colegio, o incluso antes…en la casa de los bebés, y termina en nuestros trabajos y, por supuesto, en la clase política. La sociedad española busca sus líderes y referentes en la dirección opuesta a la que lo hacen nuestros vecinos más prósperos.

Desde el colegio o instituto, los más populares, los delegados de la clase o los líderes son los alumnos más grises, aquellos que gracias a su agresividad verbal o inconformismo neutralizan al resto. Estos individuos serán los que en el futuro se conviertan en representantes sindicales o los que consigan un ascenso los primeros. Así ha sido y parece que seguirá.

Esta gente, mediocre en su mayoría, serán la que estará haciéndose oír con su discurso más o menos convincente en los medios de comunicación y al final será a la que el populacho vote en las elecciones, porque somos incapaces de llevarle la contraria, la asumimos como nuestros líderes naturales.

El problema de nuestra Crisis no es sólo económica. Los valores humanos y el sentido crítico han pasado a mejor vida; nos preocupa la princesa del pueblo en pijama, ver cocinar platos de lujo en la tele sin poderlos catar, observar como se corrompe la vida política y, lo que es peor… algunos comunicadores o periodistas convenciendo a los televidentes de lo que podemos hacer.

Que fácil es manipular a un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas, situando a sus estudiantes a la cola del primer mundo, según los informes que los mismos que lo han modificado muestran y no se ponen colorados ante la evidencia.

Es muy sencillo manipular a un país que no tiene ninguna universidad entre las mejores del mundo, que fuerza a sus profesionales a emigrar para subsistir, que divide a su población, que permite secesiones en su seno, que está constantemente cuestionándolo todo sin aportar soluciones.

La verdad es que si estamos así es porque cada pueblo tiene lo que se merece. Por mucho tiempo que pase este axioma seguirá estando vigente. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que esto mejore. Para hacerlo se tendrá que conseguir que las generaciones venideras adquieran la cultura general necesaria para que adquieran criterio propio. Pero claro, eso no interesa… la clase dirigente de izquierda a derecha o de derecha a izquierda quiere un pueblo ignorante.

Supongo que algún día tendremos que cambiar. Como dicen que dice el Quijote: “Largo me lo fiáis, amigo Sancho”.