El efecto Mozart

  • Se habla de efectos beneficiosos por el simple hecho de escuchar la música de W. A. Mozart
  • Varias revistas de ciencia han publicado estudios al respecto

En todos los estudios que se realizan sobre algún tema, hay detractores y quienes están a favor. Desde el año 1993, se han venido desarrollando una serie de estudios sobre las bondades que tienen en personas y animales el escuchar la música compuesta por Wolfang Amadeus Mozart.

Los estudiosos han determinado que  esta música ayuda a desarrollar la inteligencia de los niños, dándoles mayor capacidad  en razonamiento, lectura, lenguaje y escritura. A todo esto se le suma que las habilidades en matemáticas y capacidad de memorizar aumentan considerablemente. En las personas mayores ayuda a atenuar enfermedades degenerativas mentales.

Según algunos estudiosos del tema, lo ideal es que el individuo escuche desde el vientre materno y durante sus primeros años de vida la música de Mozart, está mejorará su desarrollo físico, emocional y cognitivo ayudándoles a ser personas emocionalmente sanas.

La Universidad de California afirma, en un estudio publicado en la revista científica Nature, que con diez minutos de audición de una sonata para piano de Mozart, era suficiente para mejorar nuestro razonamiento espacial.  Es evidente que la música de este genio no deja indiferente al que la escucha, de hecho, unos científicos de la Universidad de Viena comprobaron la influencia de ésta en unas tres mil personas, constatando que no había ningún incremento de inteligencia en los sujetos sometidos al experimento, sin embargo, recientemente la revista Journal of The Society of Medicine, publica un artículo del Dr. Jenkins en el que se afirma que este “efecto Mozart” existe, para ello se basa en unos experimentos en los que unas ratas de laboratorio, tras escuchar la sonata K-448, salieron más rápido de un laberinto que otras que no la habían escuchado.

En lo que respecta a niños y niñas, tras medio año de aprendizaje de melodías sencillas, mostraron buenos resultados en los test psicológicos a los que fueron sometidos. Pero aún hay más, en el Reino Unido se ha demostrado en un estudio hecho a pacientes con epilepsia que, escuchando música de Mozart sus ondas epilépticas se reducían a la mitad durante una crisis. Al interrumpir la música la mayoría de los efectos favorables cesaron.

Según los estudios realizados informáticamente sobre la naturaleza de la música de distintos compositores, se ha llegado a la conclusión que poseen propiedades sobre el razonamiento espacial o la epilepsia. La música de Mozart o J.S. Bach posee lo que se ha denominado “periodicidad a largo plazo” –ondas que se repiten regularmente–, cualidad que no tiene el resto de música.

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