La Biblioteca Nacional de España

Fachada de la Biblioteca Nacional, Madrid./çAngel Pérez.
Fachada de la Biblioteca Nacional, Madrid./Ángel Pérez.

Madrid es uno de los puntos de referencia cultural que tenemos los canarios cuando miramos al exterior. Nuestros desplazamientos, casi siempre tienen como punto de referencia su aeropuerto de Barajas, bueno el “Adolfo Suarez”. En más de una ocasión, estas escalas cuando son algo largas, permiten una visita a la capital del Reino. Cosas que ver no nos faltarán.

Una de las grandes desconocidas es la Biblioteca Nacional de España, en pleno Paseo de la Castellana, muy cerca del Museo de Cera y la Plaza de Colón, que nos ofrece la oportunidad de contemplar piezas de un valor incalculable. Recientemente han puesto en exposición un manuscrito de “ElCanto de la Sibila”, documento que data del siglo XV y que fue utilizado durante más de cien años.

La peculiaridad de este incunable es que apareció suelto, dentro de un cantoral y es la primera interpretación en castellano que se conoce y muy similar al canto interpretado en la catedral de Toledo durante los siglos XV y XVI.

Uno de los cantorales expuestos./BNE.
Uno de los cantorales expuestos./BNE.

Según explican “se trata de una  representación dramática de carácter litúrgico muy antigua, que aúna tradiciones paganas y cristianas”. El Concilio de Trento lo prohibió en la segunda mitad del siglo XVI; en ese momento desapareció de todos los lugares, salvo de la catedral de Palma donde se conservan versiones en latín y catalán. Este “Canto de la Sibila”, de origen toledano, tiene el valor de ser una fuente única, tanto en textos castellanos como por su música.

Además de este manuscrito, se pueden observar un conjunto de cantorales que la Biblioteca Nacional ha ido restaurando y catalogando en colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares. Destacan de la exposición dos cantorales que se realizaron por encargo de los Reyes Católicos y que según las investigaciones estaban en el monasterio de San Juan de los Reyes.

Identificar la procedencia de los libros litúrgicos expuestos es muy difícil, porque la mayoría sólo incluyen información del texto y la música. Son publicaciones hechas a mano sobre pergamino, algunos miden casi un metro de largo y pueden llegar a pesar casi treinta kilos.

La muestra que se puede visitar es tan solo una parte del patrimonio de la Biblioteca Nacional de España, probablemente las piezas elegidas son las más representativas, algunas de ellas datan del siglo XI.

En éstas se pueden leer en los primeros Cantos Gregorianos interpretados en España. Parafraseando la letra del famoso chotis: “Madrid, Madrid, Madrid pedazo de la España en que nací…por tantas cosas buenas que soñamos desde aquí”. Si quieren saber lo que es canela fina no dejen de visitar lo que nos ofrece la capital del Reino.