San Telmo

 

Nunca una imagen de San Telmo me sedujo tanto como ésta, perteneciente a una serie de imágenes con marea baja y a una hora muy determinada; pasado el mediodía. Resulta difícil encontrar este rincón del Puerto aparentemente desolado pero su increíble belleza se pone de manifiesto a medida que la marea va subiendo hasta alcanzar la pleamar. Es a lo largo de este tránsito, ayudado por una cruda luz cenital, cuando San Telmo cobra todo su esplendor desde el punto de vista del fotógrafo y ajeno del todo a la presencia de bañistas que puedan empañar su estado virgen y primitivo. La mar acabará por resolver todo el misterio que rodea al paisaje; cuando el agua acabe por inundarlo todo y los jóvenes terminen zambulléndose entre las rocas de este bravo litoral del norte.

En esta otra de la izquierda y coincidiendo con la hora de otro día cualquiera, un pescador, desde lo alto de un peñasco, intenta capturar del poco fondo existente algo que llevarse a casa aunque sólo sea por el prestigio que supone haber cobrado una pieza en San Telmo con esa bajamar y a esa hora del día. Por el contrario, yo sí que puedo presumir de haber capturado este trozo de paisaje inigualable.

zoilolobo@gmail.com

 

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