Si no le gusta la opinión de algunos, por lo menos respétela

Con esta frase tan lapidaria una encolerizada lectora ha pretendido darme lecciones de humildad cuando no de educación también porque, al parecer y según ella, me he venido refiriendo en uno de mis últimos artículos de manera incorrecta y soez contra dos conocidos y populares periodistas cuyos nombres omito a propósito para no volver a cargar con las culpas a las que me somete y que la tal lectora me atribuye.

Para empezar y que conste, no suelo en absoluto respetar determinadas opiniones vertidas por un puñado de arribistas políticos y periodistas a sueldo que puedan significar un serio agravio contra la dignidad de las personas y animales, contra los derechos humanos en general, contra las distintas leyes aprobadas por consenso en favor  del amparo a las mujeres maltratadas, de los refugiados, de los desahuciados, etc., etc. De modo que a riesgo de pecar de maleducado sigo en mis trece, al igual que otros muchos miles de ciudadanos que como yo se encuentran en la misma tesitura política que defiende a los más perjudicados de este neoliberalismo salvaje del que según algunos parece ser la panacea que todo lo justifica.

En definitiva: no me siento en absoluto obligado a respetar las opiniones de gentes como las de la Manada y su abogado, por ejemplo, ni de individuos como Billy El Niño, ni como el comisario Villarejo, ni tampoco de políticos como el sr. Aznar, ni de manera alguna de muchos otros tantos cientos, -que los hay-, y entre los que, desgraciadamente, también se encuentran, y vuelvo a insistir, periodistas como el apuesto Marhuenda, el elegante Inda y la glamurosa Claver. Así que lo siento mucho, estimada lectora.

zoilolobo@gmail.com

Arpeweb páginas web Tenerife

 

 

2 Comments

  • Aprovecho el título de su artículo: si no le gusta la opinión de algunos, por lo menos respétela. Eso es, entre otras cosas, una de las servidumbres que se ha de pagar por ser libre, respetar la libertad de los demás.Dice usted en su segundo párrafo que no suele respetar en absoluto determinadas opiniones de políticos y periodistas y bla, bla, bla. Me da la impresión que intentar argumentar algo medianamente coherente con usted será una empresa fallida. Si usted no se encuentra obligado a respetar las opiniones de los demás pida al responsable de este medio que cierre los comentarios y así se queda usted tan feliz aplaudiendo con las orejas por lo divino y mesurado que es. El pensamiento único y la opinión única existe sólo en los regímenes totalitarios, algo similar a esa tierra española de la que usted tanto habla. O estás conmigo o en contra mi. Eso no puede ser y no es propio de mentes del siglo XXI. Yo no le critico a usted porque no esté de acuerdo con algunos, lo hago por las formas. Por el hecho de ser mujer mi opinión no es ni más ni menos válida que la de un hombre o por ser gorda, fea o tetona. Las características físicas para criticar o alabar una opinión no es la fórmula más adecuada y si no está de acuerdo con mi opinión, me parece muy bien, pero lo dicho: Respétela. Por cierto, aunque pueda parecerlo no estoy encolerizada. Me da la impresión que a usted le fastidió más que se le llevara la contraria, veo que ya ha publicado otro artículo intentando ponerse “bien puesto”. Cuando se escribe públicamente se está expuesto a críticas y si no las quiere recibir haga lo que le he dicho, que le cierren los comentarios o pida que censuren todo aquello que no esté de acuerdo con su opinión.
    Un saludo desde Gran Canaria.
    Rosa.
    Por cierto, ya que no respeta las opiniones yo doy por cerrado este comentario. Adiós.

  • Sra. Rosa, ¡por favor!:
    Si Vd. no lo dice, yo nunca hubiera imaginado que se considera Vd. gorda, fea o tetona, ¡Dios me libre!
    Lo único que no voy a hacer es obligar a los responsables de este medio a cerrar esta sección para que la gente como Vd. no pueda opinar. En tal sentido le recuerdo lo de LIBERTAD DE EXPRESIÓN, ¡faltaría más!
    Para acabar, le volveré a repetir que no me merecen ningún respeto la libertad con la que se permiten miembros de LA MANADA, torturadores como Billy El Niño, Villarejo, etc., etc. en justificar sus atrocidades. Eso es todo

leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.