Alocución del presidente

El presidente del gobierno en una de sus comparecencias anteriores a la crisis./Foto: Moncloa-Gobierno de España.

En términos generales, la alocución de este sábado del presidente Sánchez a través de la televisión me pareció impecable. Asumiendo responsabilidades y justificando todas las medidas adoptadas por el gobierno no sólo en materia sanitaria sino también económicas, además de reconocer públicamente que el covid-19 todavía nos lleva una significativa ventaja sobre las medidas de prevención establecidas hasta el momento. Subrayó, sin embargo, la absoluta necesidad de contar con nuestra inestimable colaboración para, por lo menos, tratar de establecer un paralelismo entre el impacto del virus y la resistencia de la sanidad pública y privada para conseguir hacerle frente en igualdad de condiciones hasta la creación de una eficaz vacuna que acabe con su peligrosidad y podamos terminar con la cuarentena a la que nos encontramos sometidos hasta el momento y que agradece profundamente.

El gobierno ha puesto a disposición de los responsables de la sanidad pública y privada todos los recursos económicos que son indispensables para frenar el impacto del coronavirus, agradeciendo también la extraordinaria colaboración de empresarios, sindicatos y trabajadores al sumarse todos ellos a las grandes exigencias que requiere una situación tan grave en materia laboral. Las fuerzas armadas fueron también foco de su intervención, a las que agradeció en todo momento y en nombre de todos los españoles, su entusiasmo y empeño en el cumplimiento de un deber que les honra no sólo como militares, sino también como civiles en tiempos de paz.

Mención aparte habría que hacer también, independientemente de la ideología política de cada uno, a la estrecha colaboración habida entre gobierno y oposición, dejando aparte por el momento sus discrepancias políticas para volcarse, todos a una, en intentar alcanzar la paralización inmediata de los efectos devastadores del coronavirus con todas aquellas medidas adoptadas y tomadas por consenso en las distintas mesas de negociación en las que se han intervenido para abordar la situación que nos ocupa.

El resto, como ya ha apuntado el propio presidente, además de las autoridades sanitarias, ya sólo depende de nosotros, de nuestra propia responsabilidad y obediencia, manteniendo en todo momento la moral alta frente al confinamiento al que nos tiene sometido no el gobierno ni el ministerio de sanidad, sino el propio Covid-19, que en absoluto se resiste a abandonarnos sin cobrarse el mayor número de víctimas de las que puede ser capaz.

Frente a esta situación sólo resta esperar aún a riesgo de cambiar nuestros hábitos de vida ordinarios, manteniéndonos confinados en casa, pero siempre acompañados de una tecnología punta que, por suerte, nos permite a través de los distintos medios personales de comunicación, tomar contacto con la realidad que nos circunda a pesar de no intervenir físicamente en ella. De manera que el contacto virtual directo con amigos y familiares se encuentra garantizado de momento.

Para finalizar, me gustaría hacer hincapié en las manifestaciones habidas de extrema tolerancia y civismo entre vecinos, a quienes, a pesar de todo, hemos tenido ocasión de conocer mejor que nunca por nuestra capacidad de sacrificio frente a la adversidad de un fenómeno como éste.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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