El Prior, el Tribunal Supremo y los CDR

La opinión de Zoilo López sobre tres temas de candente actualidad

El limpio y atildado prior del la Abadía del Valle de los Caídos, Santiago Cantera Montenegro, habrá tenido pocas oportunidades de contemplar el cielo tan límpido bajo en que se haya el descomunal y megalómano monumento dedicado al dictador de sus amores y del que no quiere separarse, ni siquiera, aunque pese sobre él una severa orden de exhumación por parte del Tribunal Supremo. Sobre su cabeza amenazan grandes bóvedas de piedra y quizá por ello tema qué si se desprendieran en ausencia del que fuera elegido en su día por Dios para conducir los destinos de la patria incluso desde la tumba, la montaña entera se le vendría encima con todas sus consecuencias. Hay amores que matan y en este sentido son muchos los que se suman a su terca tenacidad con la única intención de rendirle culto permanente al dictador mientras continúe muerto, que es como decir durante toda la eternidad.

No parece de extrañar qué gracias a las circunstancias dadas, el prior esté intentando labrarse un consistente futuro político a cielo abierto, mucho más acorde con su juventud y con la sabiduría que le concede la pertenencia a una orden como la benedictina. Ya lo intentó presentándose en su día por Falange Española. pero al parecer, eligió los hábitos a tiempo para cumplir con el alto destino al que se había auto encomendado; el de preservar la tumba de su amado general para la eternidad bajo la cúpula de la abadía.

La iglesia y sus más altos dignatarios, incluido el Papa Francisco, han obrado de acuerdo a su conciencia cristiana y sin intentar inmiscuirse del todo en las sabias decisiones tomadas en su momento por el Tribunal Supremo. Desde el punto de vista diplomático, las altas dignidades eclesiásticas han debido estimar que no vale la pena arriesgar todo el patrimonio nacional que tienen pendiente con Hacienda en materia de IBI por “un quítame allá esas pajas”.

En otro orden de cosas, el Tribunal Supremo continúa también especulando sobre la posibilidad de desestimar la acusación de rebelión que aún hoy permanece pesando sobre los responsables encarcelados por los acontecimientos derivados del aquel infausto 1º de Octubre, de 2016 aunque, sin embargo, sí que podrían serlo por sedición, malversación de fondos públicos o desobediencia. La más grave de las acusaciones parece haber sido rechazada pero con todo y con eso, los detenidos se enfrentan a penas que, en algunos casos superan los dieciséis años, y esa especial circunstancia parece no ser tolerada por el bloque independentista catalán y, sobre todo, por los miembros de los CDR, obligados en conciencia y como protesta de tal decisión a comenzar con su “pacífica” campaña de desobediencia civil y con todo lo demás con lo que puedan continuar improvisando en perjuicio del Estado.(*)

De modo que, entre la sentencia que pesa sobre los afectados catalanes, la exhumación del general Franco y las inminentes elecciones, aún tendremos tiempo más que suficiente para tratar de ir analizando en como cristalizará este cóctel de acontecimientos que tendría que dar paso a un periodo de gobernabilidad viable tan esperado por el conjunto de todos los españoles.

(*) En el día de la publicación de este artículo de todos es sabido los hechos acaecidos durante este inicio de semana tras la publicación de la Sentencia del Tribunal Supremo.

zoilolobo@gmail.com

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