Hoja de servicios

Desde el sanguinario Antonio González Pacheco, alias Billy “El Niño”, hasta el corrupto confeso José Manuel Villarejo, excomisario del Cuerpo Nacional de Policía, los españoles, sobre todo aquellos que han permanecido aún a la izquierda de lo establecido en su día por el franquismo, han venido sufriendo a lo largo de los años el acoso, la intimidación, la humillación, etc., por parte de un estamento policial al que, afortunadamente, se le ha puesto freno a tiempo a pesar de conservar muchos de sus agentes sobre el pecho, el brillo y peso inútiles de sus, todavía, viejas condecoraciones por los servicios prestados por algunos de ellos en favor del antiguo régimen ya felizmente fenecido.

Pero aún quedan algunos contemporáneos como el veterano Villarejo, lucrándose, todavía hábilmente, del interés de unos pocos por quitarse de encima a sus más acérrimos competidores a base de la ventaja que suponen las informaciones obtenidas por el inspector en favor del mejor postor, como ha sido el caso del exvicepresidente del banco BBVA, Francisco González, para quién Villarejo ha venido trabajando en el seguimiento del vicepresidente de CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) en beneficio del primero.

Desde la perspectiva del ciudadano de a pie, toda esta vorágine de seguimientos a través de espías pagados e introducidos con truculentas artimañas en los intestinos de poderosas empresas e incluso en el interior de la vida doméstica de particulares como ocurrió con el caso del contable del PP, Bárcenas, se nos antoja de película, de guion cinematográfico del más puro estilo hollywoodiense y que choca frontalmente con la vida rutinaria que lleva a cabo la mayoría de ciudadanos de este país. Sólo el periodismo de investigación ha podido acudir en nuestro auxilio para mantenernos informados del tupido gramaje que envuelve este tipo de intervenciones que discurren paralelas a las llamadas cloacas del estado, con una lentitud en ocasiones perniciosa, debida sobre todo, a la densidad de tanta información fraudulenta acumulada y siempre en favor de los poderes fácticos instalados, sin remisión alguna, en el tejido ligero de nuestra sociedad de consumo.

Por todo ello, es de extrañar la rotunda negativa con la que, en un principio, anticiparía Unidas Podemos su intención de ser partidarios de hacer pública la hoja de servicios correspondiente a Billy “El Niño” y donde, con toda seguridad, aparecerían las distintas actuaciones suyas por las que le hubieran otorgado los galardones y medallas de las que tanto presume, sobre todo si estas hubieran sido conseguidas a base del dolor padecido por muchos de los detenidos en su época de inspector de la Brigada Político Social franquista.

Por fortuna, Pablo Iglesias se ha disculpado rápido y públicamente por la negativa en un principio formulada contra la publicación de la hoja de servicios de Antonio González Pacheco. De manera que el gobierno socialista de Pedro Sánchez pudiera beneficiarse de las ventajas que supone para gran parte de la ciudadanía los dos acontecimientos distintos llevados felizmente a cabo a comienzos de su recién estrenada legislatura: por un lado, la exhumación del cadáver del dictador del Valle de los Caídos y por el otro la publicación de la ya mentada hoja de servicios del expolicía y la posible retirada de algunas o quizás de todas las medallas obtenidas por supuestos méritos al trabajo.

zoilolobo@gmail.com

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