Maledicencias

Foto: Moncloa-Gobierno de España.

Por fin, decidió Rivera salir del burladero tras el que había permanecido impasible el discurrir de la larga corrida. ¿Y para qué? Pues para absolutamente nada porque ver los toros desde la barrera, como llevaba haciendo estos últimos meses, no le ha supuesto ningún riesgo, ni siquiera y a pesar de que Iglesias ya se le había adelantado para coger al toro por los cuernos cuando Sánchez corría mayor peligro.

Ni siquiera la mediación de Felipe VI ha sido lo suficientemente efectiva como para que las partes implicadas llegaran a un principio de acuerdo que pudiera lograr evitar unas nuevas elecciones anticipadas virtud al empecinamiento demostrado por una clase política que, según una gran mayoría de españoles, deja mucho que desear en cuanto a diplomacia, compromiso y negociación parlamentaria se refiere.

Sólo Iglesias ha ido rebajando paulatinamente sus condiciones primitivas frente a Sánchez, hasta llegar simplemente a la abstención en caso de producirse las tan temidas elecciones para los intereses de algunos partidos, especialmente para Ciudadanos y Vox.

Sin embargo, Vox no le interesa a casi nadie y mucho menos dentro del espectro político del propio parlamento, donde ninguno le presta demasiada atención como no sea para algún acuerdo concreto en cualquier remoto lugar de la geografía española.

Tras el rechazo de Sánchez a la oferta planteada por Iglesias, la últimas esperanzas por parte socialista continuaban puestas en la decisión que habría de tomar Rivera tras la reunión mantenida esta misma mañana con el presidente en funciones, pero, al parecer, todo ha quedado en un fiasco, a pesar de la abstención prometida de Unidas Podemos y a tenor de la misiva enviada por Ciudadanos a los medios de comunicación y en la que manifiestan que el PSOE no cumple con los tres únicos requisitos que se les exige como contrapartida.

Así las cosas, estamos abocados a sufrir unas nuevas y para algunos, nefastas elecciones en las que, de llevarse a cabo, la abstención sería esta vez la mayor protagonista.

“Flaca, fané y descangallada la vi esta madrugada salir de un cabaret……” Así reza el principio de la letra de un popular tango argentino que no se por qué me recuerda la, para mí, inefable figura de Cayetana Álvarez de Toledo. Ella podría decirme que se trata de un tango machista, pero podría asegurarle, incluso jurarle por Borges, de que yo no lo compuse y que tampoco es mi predilecto entre los muchos que conozco. Sin embargo, si que me pongo en el contexto del Buenos Aires aquel donde transcurren las tramas que inspiran la mayoría de sus letras. No ha estado Cayetana muy afortuna en acusar a sus compañeros del PP vasco de cierta tibieza al nacionalismo de Euskadi, lo que le valido la respuesta inmediata de Borja Semper, portavoz popular en el parlamento vasco, de la siguiente manera y que también suena a letra de tango español contemporáneo: “Mientras algunas caminaban sobre mullidas moquetas, otros nos jugábamos la vida”

Por muy distintas razones que no vale la pena citar hoy aquí, la tal Cayetana, sin razón aparente que lo justifique se ha ido ganando paulatinamente la antipatía de muchos de sus compañeros de partido que ya no soportan esas “argentinadas” a las que últimamente les está teniendo acostumbrados y que no vienen a ser otra cosa que lo que en castellano denominamos simplemente maledicencias.

zoilolobo@gmail.com

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